“Será -podemos llamarla así- la fiesta del perdón, que se realizará
también en muchas diócesis y parroquias del mundo. El perdón que nos da
el Señor se tiene que festejar, como lo hizo el padre de la parábola del
hijo pródigo, que cuando el hijo volvió al hogar el padre hizo fiesta,
olvidándose de todos sus pecados. Será la fiesta del perdón”.
La iniciativa “24 horas por el Señor” partió del Pontificio Consejo
para la promoción de la nueva evangelización y su presidente el
arzobispo Rino Fisichella, en declaraciones al cotidiano Avvenire
indicó: “Será un día para encontrar la verdad sobre sí mismos”. El
presidente del dicasterio vaticano indicó que la iniciativa nació de la
preciosa contribución del Sínodo para la nueva evangelización, durante
el cual los padres conciliares recordaron la importancia del sacramento
de la reconciliación, 'hermano' de otro sacramento, el del bautismo.
Precisó que también está "el constante mensaje de misericordia que el
Papa casi cotidianamente dirige a la Iglesia y por ello hemos pensado en
el período de cuaresma ofrecer un momento de reconciliación hacia Dios y
con nosotros mismos".
El arzobispo italiano indicó que el Papa al conocer la iniciativa
“quiso vivirla en primera persona” y que por ello, “además de presidir
la misa a las 17 horas en la basílica de San Pedro, escuchará
confesiones”.
En Roma permanecerán abiertas tres iglesias del centro histórico: la de
Sant’Agnese en la plaza Navona, la iglesia de los estigmas, en la plaza
Argentina y la basílica de Santa Maria en Trastevere. Estos templos
fueron elegidos, indicó el prelado porque “se encuentran en las tres
zonas más frecuentadas por los jóvenes durante la noche” y allí estarán
“algunos jóvenes pertenecientes a diversas realidades que trabajaran
como nuevos evangelizadores e invitarán a los de su edad a entrar en la
Iglesia en donde encontrarán sacerdotes disponibles a escucharlos y
también a confesarlos”. Además estará expuesto el Santísimo Sacramento,
delante del silencio del cual podrán hacer un primer paso para retornar
en sí mismos.
Un evento no solamente para los jóvenes, puesto que se administrará el
sacramento de la reconciliación a quien lo desee y que concluirá en el
santuario de la Divina Misericordia, la iglesia del 'Santo Spirito in
Sassia', cercana del Vaticano en donde a las 17 horas se celebrarán las
vísperas.
Mons. Fisichella añadió que el Pontificio consejo amplió la invitación a
todas las diócesis del mundo “y he quedado agradablemente impresionado
de las numerosas respuestas entusiastas que llegaron a nuestra
invitación”. Y añadió que esto demuestra “que se trata de una iniciativa
que responde a una exigencia pastoral muy sentida por la comunidad de
todo el mundo”.